Migrar a la nube no es copiar servidores. Es entender qué tienes, qué depende de qué y qué conviene modernizar. Nuestro método empieza con un assessment detallado para que la decisión se base en datos y no en supuestos.
Nuestro método
1. Assessment
Recolectamos información de tu infraestructura actual con scripts propios y herramientas de Microsoft:
- Inventario de servidores: sistema operativo, CPU, memoria, discos, roles y software instalado.
- Active Directory: topología de sitios, controladores de dominio, salud de la replicación, GPOs, cuentas y grupos privilegiados.
- SQL Server: instancias, bases de datos, tamaños y configuración.
- Escritorios remotos (RDS): sesiones, historial de uso y modo de licenciamiento.
- Errores recurrentes en los visores de eventos, políticas de contraseñas y administradores locales.
2. Hallazgos y riesgos
Antes de mover cualquier cosa, documentamos lo que encontramos. Es común descubrir controladores de dominio que no están en la topología documentada, errores de replicación acumulados o software sin soporte que condiciona la migración.
3. Arquitectura destino y costos
Definimos qué se migra tal cual, qué se moderniza (por ejemplo, SQL Server a Azure SQL) y qué se retira. Entregamos una estimación del costo mensual en Azure comparada con el costo actual.
4. Plan por etapas
Migramos por grupos de servidores relacionados, con ventanas de corte acordadas, pruebas de aceptación y un plan de retorno por cada etapa.
5. Estabilización
Acompañamos la operación después del corte, ajustamos el tamaño de los recursos y dejamos listos el monitoreo, los respaldos y el control de costos.
Entregables
- Reporte de assessment con inventario y hallazgos.
- Documento de arquitectura destino y estimación de costos.
- Plan de migración y bitácora de ejecución.
- Documentación de la operación en Azure.
Para quién es
Empresas con servidores locales al final de su vida útil, con varias sucursales conectadas a un mismo dominio o que necesitan continuidad de negocio sin invertir en otro site propio.